Extraño el soneto de tu voz,
Tus labios que con furor besaban,
La comodidad de tus esponjosos labios bajando
Esos labios que al recorrer mi cuerpo rememoraban las zonas más erógenas,
Donde el recorrido familiar se hacía,
En ese momento, como parte final de tu acto, terminabas
Con aquella suavidad, hacia lo más profundo,
Tus dedos a mi cuerpo erizaba
Con tu pedante bullicio,
Me hacías viajar hasta la galaxia más lejana,
Como la droga más alucinógena pero ésta vez era real,
Un viaje que duraba horas, tal vez la noche completa,
No veíamos el amanecer, ni tampoco la noche,
Era un viaje de interminables horas,
Era tu viaje y el mío.
es lo ke hayyyyyyyyyy
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