Como eco rebota
aquel encuentro pasivo,
lo busco y lo encuentro, lo tomas lo dejas,
escupo hacia el cielo y en tu cara llega.
Abro los brazos,
parecemos candado,
pero confundes afecto,
ahora revolcandonos estamos.
¡Abre las piernas! las abro para ti,
follamos.. me follas..te follo...
araño tu espalda,
¡como me encanta eso!
muerdeme,
que tus manos aprieten mis muslos...
Asi soy, asi fué ,
y terminamos todo sellándolo tiernamente
con el vapor de nuestros poros.
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